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¿Sabías que en invierno sube la tensión?

En las personas que sufren de hipertensión arterial (HTA) la sangre viaja a una mayor presión que la deseable para nuestro cuerpo. Normalmente no existen síntomas evidentes para quien sufre este desajuste pero puede que en algunas ocasiones provoque mareos, sangrado por la nariz o dolores de cabeza.

Existen dos tipos de hipertensión:

La arterial esencial, que es aquella que se produce por causas desconocidas, que no puede ser curada pero sí controlada con cambios en los hábitos de vida, en la alimentación o con medicamentos.
El otro tipo es la hipertensión arterial secundaria, que es aquella que se produce como resultado de alguna enfermedad o en situaciones puntuales: embarazos, consumo de drogas o fármacos, etc… en el momento en que esa enfermedad o situación esté controlada, la hipertensión se normalizará también.

Algunas de las causas más comunes que desembocan en hipertensión son: los embarazos, el estrés, la edad, la obesidad, la época del año (el frío aumenta la hipertensión arterial). También es común en las mujeres con menopausia ya que su metabolismo en ese momento tiene una mayor propensión a sufrir hipertensión arterial. Se han presentado recientes estudios para presentar una vacuna contra la hipertensión con una inmunización que podría bajar la tensión en 3 ó 4 sesiones al año.
Esta novedosa vacuna podría ser muy bien acogida entre los hipertensos ya que la terapia que actualmente existe para ellos es de una o varias pastillas al menos una vez al día, de los que entre el 10 y el 25% no sigue esta pauta por diversos motivos.
Para aquellas personas que sufran de hipertensión aconsejamos una dieta con poca cantidad de sal, de café y de té. Para tener la tensión de forma controlada puede disponer de unos aparatos muy sencillos y cómodos que miden de forma fiable su tensión sin tener que moverse de casa. Se deben tomar la vida con tranquilidad, practicar ejercicio en su justa medida y evitar malos hábitos como el tabaco o el alcohol.